Los
guipuzcoanos homenajean a sus familiares fusilados y desaparecidos durante
la contienda
BILBAO.
DV.
«Teníamos
en casa una cuenta pendiente». La banda Bide Ertzean, una de las
formaciones del pop euskaldun más ensalzadas, acaba de saldar
esa cuenta con la publicación de Non dira (Gaztelupeko Hotsak),
un disco temático inspirado por las víctimas de la guerra
civil a través de la tragedia familiar que tocó a los
propios antepasados de sus dos músicos fundadores, los hermanos
Imanol (voz, guitarra) y Joni Ubeda (guitarras, coros).
La
añeja foto que ilustra la portada da la clave del álbum:
una foto de infancia del padre de los hermanos Ubeda donde posa con
su abuelo, con su figura recortada a tijeras. Miembro de la CNT y residente
en Alsasua, el aitona de los Ubeda es uno de los desaparecidos durante
la guerra civil que siguió al alzamiento militar franquista.
Su bisabuelo fue asimismo fusilado por los nacionales en la sierra de
Urbasa.
En
lugar de optar por recordar la Guerra Civil mediante temas populares
-«no nos veíamos en ese traje- el reto «era escribir
canciones originales, desde nuestra óptica, contando la historia
de nuestra familia y recordando todo lo ocurrido, hasta el exilio».
El
grupo, ahora convertido en quinteto tras reforzarse con las aportaciones
de Joserra Senperena a los teclados y Fran Iturbe a las guitarras -más
el batería Karlos Aranzegi-, dejó claro que, más
que la música, «lo importante son las historias que queríamos
transmitir». Los resultados musicales son, en su opinión,
«en cierta medida, una vuelta a los orígenes del grupo».
El
grupo ha contado para el disco, supervisado por Kaki Arkarazo, con las
colaboraciones del cantante de Berri Txarrak, Gorka Urbizu, y del rockero
Quique González, fan de la banda, con la particularidad de que
se ha atrevido a cantar en euskera.
La
formación guipuzcoana abrirá la gira de presentación
del nuevo disco el 4 de noviembre en la navarra Zizur Mayor y recalará
el 15 en Donostia y el 25 en el frontón de Elgeta.